viernes, 13 de junio de 2008

La poesía también puede salvarnos

Por Gabdiel Silva González

Primer Año de Periodismo
Universidad de Holguín

“Se hacen versos de la grandeza,
pero sólo de sentimientos se hace poesía”.
Pablo Neruda

No sólo con palabras se pueden expresar los sentimientos, pero con ellas se puede hacer la más dulce y maravillosa poesía. Los poetas, como médicos de los pesares del alma, no curan la tristeza, pero sí le cantan a la vida con optimismo; no conocen la felicidad, pero mueren por ella. Son los músicos del arte de escribir.

Libni Roberto Díaz López, joven poeta banense, no se excluye de esta calificación. Recientemente fue acreedor del Premio de la Ciudad (Holguín) en esta categoría. Tiene publicado dos poemarios, primero El cetro y la palabra, en 1991; y luego El pan sobre las aguas, en el 2005, ambos en Ediciones Holguín. Ha recibido premios y reconocimientos, entre ellos el Juan Marinello que otorga la Dirección de Cultura en Banes. Su vida es agitada, pero la vive con tranquilidad y hondura. El diálogo con él es ameno y parece que nunca fuera a acabar.

No hay locura,
sino escribir hasta que salten la máscara
y el canto…

“Ser un ávido lector, desde muy pequeño, influyó en mí y me llevó a escribir. Con apenas seis años ya conocía la obra de Julio Verne. En una ocasión, mi amigo José Pérez Olivares expresó: Por lo general, las personas que leen mucho terminan escribiendo, desde poesía hasta narrativa, al final terminan escribiendo…”

... mañana serán otras las tardanzas,
hoy clamará como nunca de alma y ventolera…

“Recibir este premio es muy importante porque siempre es estímulo a nuestro trabajo. Soy el primer banense en obtenerlo y, además, resulta grato saber que en Banes aún existe poesía. Hace algún tiempo, conversando con la amiga periodista y realizadora radial Isabel García Granados, le decía que el verso anda caminando por Banes. Ya este lauro tiene un carácter nacional y significa mucho para el movimiento de escritores”.

... como en un habitar impreciso
oculto mis ruidos terrenales entre palabras…

“La narrativa fue lo primero, pero la poesía siempre me ha atrapado, tal vez dé a conocer algo de ficción más adelante”.

… yo no oculto lo que me ata
a las terribles oraciones…

“Mentiría si te digo que no he recibido influencia de escritores y poetas, pero sería ingrato no mencionar a aquellos que marcaron mi vida, tal es el caso de Roque Dalton, César Vallejo, Gastón Baquero y otros que me abrieron el camino a la poesía”.

… Este es el vino de la inocencia,
el vino de los cuerpos marcados por el asombro…

“La primera parte de mi obra fue bastante rebelde”.

… Es posible ser lo que seré mañana,
pero hoy no supe la pureza…

“La poesía es espejo y reflejo del escritor. Además, las circunstancias que vive el poeta le propician que deje constancia de los momentos más significativos”.

… No podría ser sólo una mitad ausente,
me cuesta respirar, si no me apago…

“Soy muy introvertido, tímido y fóbico, creo que todos somos así. Siempre tenemos temor a darnos a conocer”.

… Nada es parte de mí…

“Generalmente, busco inspiración en las cosas que me pasan a diario, no es un patrón pero es en lo que me apoyo, también tiene que ver con la fabulación”.

… Soy la isla pero no puedo cambiar…

“Me es difícil definir mi obra, si tuviera que decirlo con una palabra diría: sensorial”.

… En los días en que todo es barro…

“A juzgar por lo que he pasado te puedo decir que esta es mi mejor etapa, claro, por los premios y la publicación de los libros”.

… Como un perro inmóvil y sagrado
estoy a salvo de la perpetuidad…

La memoria fracturada, es el libro por el cual recibí el premio y tiene algo singular porque, más que los otros, tiene mucho de mí, de mi vida, de la etapa en que estuve alejado de la vida pública, pero en la que nunca dejé de hacer poesía y de esas circunstancias que quedan y marcan la personalidad”.

… qué difícil es mirarse a los espejos…

“Más que recibir reconocimientos y apreciar los libros publicados, la mayor satisfacción de un escritor es que su obra perdure y las personas la lean”.

… he visto sumergirse la historia que es mi vida.

“Siempre hay decepciones, pero la mayor es no poder escribir cuando quiero. Tengo una convicción: perfeccionarme cada día”.

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