

Yanisleydis Martínez y Yarima Acosta
Primer año de Periodismo
Universidad de Holguín
Termina la función. Los actores se despiden del público y los niños vuelven a soñar con el próximo domingo. Detrás de las tablas, ya vuelto humanos, descubrimos el verdadero rostro de cada muñeco.
Termina la función. Los actores se despiden del público y los niños vuelven a soñar con el próximo domingo. Detrás de las tablas, ya vuelto humanos, descubrimos el verdadero rostro de cada muñeco.
Como movidas por los hilos de la vida llegamos a su escondite, un lugar mágico donde solo se respira fantasía. Él es como esos muñecos que encantan al público apenas abre el telón.
“Este telón se abrió por primera vez para mí en 1999. Desde entonces el teatro es una parte de mi vida”, dice mientras me acomoda un espacio entre los títeres, que siempre lo acompañan.
Miguel Santiesteban Domínguez, director artístico y general del Teatro Guiñol de Holguín, estudió Teatro de títeres para niños en el Instituto Superior de Arte de Cuba. Ha dirigido importantes espectáculos. Es miembro de la AHS y de la UNEAC.
“Llegué al Guiñol por casualidad, por esas vueltas que da la vida. A veces sin darte cuenta te involucras en un proyecto que te absorbe y después no puedes salir de él. El maestro Armando Morales, director del Guiñol Nacional me dijo en una ocasión que es como el amor. De momento mantienes una relación, hasta que te enamoras y estabilizas tus sentimientos con esa persona. Pasa igual con el teatro. Empecé en el Teatro Dramático, después caí al Guiñol. Me enamoré de él, de su técnica, de los muñecos y me quedé. Entré dirigiendo un espectáculo de la antigua directora de la compañía, que terminó llamándose El Rey Mal Genio”.
Muchos han sido los eventos donde ha participado la comitiva artística comandada por Miguelito, como le llaman todos. Podríamos citar al Festival Internacional de teatro de La Habana, el Festival Nacional de Camagüey, el Taller Internacional de Títeres de Matanzas y el más reciente, el Festival Internacional de la Ciudad de Campeche, México.
Al preguntarle qué es lo que más le apasiona de este tipo de teatro , responde con entusiasmo:
“Me apasiona que no solo se cuenta con el cuerpo y la voz del actor, existe además una figura externa a la que, con mucho trabajo, aprendemos a darle vida para encantar a ese público que está ensimismado observando el hecho artístico. Cuando ves a esa figura cobrar vida propia y te logra fascinar por si sola, cuando consigues eso, pues... ¡llegó el amor! Creo que ese amor no lo sueltas nunca.”
El 2007 no fue un año muy productivo para la compañía. Sobre los logros y deficiencias del año nos comentó su visión personal de las causas de estos resultados.
“Es necesario decir que de manera general no fue un año de grandes acontecimientos para el movimiento del Guiñol cubano. Particularmente creo que esto estuvo motivado porque, aunque parezca que no influye mucho, a la hora de parir los espectáculos el incentivo de algún evento a desarrollarse, pues un poco que inconscientemente nos condicionamos por esos factores. El año pasado no hubo ningún festival ni evento similar en el país. De hecho el Festival de la Habana está suspendido hace años, se dice que para el 2009 lo van a retomar, esperamos con ansias que así sea.
“Hicimos dos estrenos que no fueron espectáculos de una gran factura ni de un alto grado de especialización técnico artística, fuero más bien concebidos con el propósito de mantener una programación, un espacio, para foguear a los actores y prepararlos en diferentes técnicas. Siempre tratamos de cumplir una programación, nosotros trabajamos bastante, trabajamos todos los fines de semana y quizás seamos una de las compañías de las artes escénicas de la provincia que más trabaja. Enfrentamos también serias afectaciones por la situación del transporte y no llegamos hasta todos los lugares que nos propusimos llegar”.
Todos los seres humanos padecemos grandes insatisfacciones. Los grupos teatrales no están exentos de esta realidad y menos aun sus directores.
“Algo sumamente importante, cuyo proyecto ya fue presentado a la dirección del Gobierno y el Partido en la provincia, y que los niños acarician con mucho anhelo, es un lugar para el Teatro Guiñol. Debo significar que Holguín es la única provincia del país que no tiene una sala Guiñol para niños con una programación habitual, donde todos los fines de semana los padres sepan que puede llevar a su hijo a un espectáculo teatral para su disfrute. El proyecto presentado propone que cuando se concluya la construcción de la otra parte del bulevar holguinero, el Cine Encanto pueda ser convertido en ese espacio para los padres, para los hijos, para el público. Ojalá logremos esa victoria en este año.
“También tenemos una especie de asignatura pendiente: yo sueño, pienso, quiero que en algún momento estemos presentes en las comunidades hasta donde llegan muy poco los hechos artísticos. Ahora puedo mencionarte por ejemplo, la carretera que va para Antilla, a lo largo de ella hay una serie de barrios, de comunidades y pueblitos en los que nunca hemos estado y que como nosotros van muy pocos espectáculos. Esos niños también tienen derecho a disfrutar de un espectáculo teatral, con las condiciones que se puedan crear en ese tipo de espacio. Nosotros tenemos espectáculos que pueden ser presentados en cualquier tipo de espacio y de cualquier alcance”.
“El arte ennoblece al espíritu”, dijo el Maestro. Quizás sea necesario darles un poco más de apoyo a las instituciones artísticas para poder brindar arte con calidad para todos.
“Falta un poco la voluntad de los funcionarios y el apoyo material, sin el cual desafortunadamente no somos nadie. Recientemente, en la asamblea de la UNEAC, yo conversaba de esto y un amigo me obsequió una caricatura. En ella representó un burro con la lengua afuera, tirando de un carretón, con todos los muñecos del Guiñol encima llegando a Cacocum. Sin exagerar, yo siento que nos falta eso, llegar a todos los lugares. Incluso cuando vamos a trabajar a un municipio decimos “pero no en la cabecera, vamos a los barrios” pues esos niños también necesitan de las bondades del teatro.”
A pesar de las dificultades, el Teatro Guiñol continúa planteándose metas cada vez más exigentes y prometedoras.
“De inmediato nos vamos con el Guiñol de Guantánamo a la Cruzada Teatral. Este es uno de los fenómenos de teatro comunitario más importantes del país y de más larga tradición. Se desarrolla del 13 de febrero al 13 de marzo y es una iniciativa muy linda, sin igual en nuestra provincia. Da la posibilidad a las personas que viven en los campos, en las montañas de disfrutar la enriquecedora experiencia que es un buen espectáculo teatral. Espiritualmente el teatro aporta mucho, llega y te hace soñar y te transporta a otro mundo, te extrapola por un momento del entorno en que habitas. Esa debe ser una de nuestras prioridades, llegar a esos lugares y regalarles a esas personas la magia del teatro.
“Nos proponemos estrenar un espectáculo para calle llamado Galápago, del holguinero Salvador Lemis. Este tiene corte de parada teatral aunque no es un a muestra de teatro callejero. Es muy parecido a Sancho Panza en la Insula Barataria, una experiencia muy bonita que ya tuvimos en este tipo de función. Se caracteriza por los muñecos a gran escala, por el tipo de dramaturgia, por al combinación de actores y muñecos con las diferentes técnicas de animación, el uso de la música y toda la definición visual que requiere el espectáculo. Es importante significar que con este pensamos audicionar en la provincia de Granma para el Festival Nacional de Teatro de Camagüey.
“Nos proponemos en el nuevo año hacer dos espectáculos de pequeño formato: Cartacuba, basado en un cuento de un escritor habanero y otro de creación colectiva con el nombre de Negro, donde tres actores trabajan con un solo muñeco. Pensamos, además, presentarnos en algunos teatros del país como es en Ciego de Ávila y Trinidad. En Ciudad de la Habana es casi imprescindible presentarse en algún momento del año porque es donde está la crítica especializada y de no ser llevados hasta allá, la mayor parte de las veces los trabajo se queda en el anonimato, no se validan, no se difunden por los medios y no se da como referencia de lo que hace el movimiento teatral en el interior del país”.
Muchas personas están interesadas en participar en algún taller de creación del Guiñol o recibir clases de este tipo de actuación tan especial. Para ellos Miguel explicó:
“Realmente el grupo no tiene ningún proyecto con los artistas aficionados. Particularmente imparto clases de actuación a los estudiantes de canto lírico y los de la licenciatura en Instructores de Arte. Esa es mi manera de vincularme a la enseñanza artística. Consideramos una deficiencia no tener talleres de creación o de actuación con niños y jóvenes. De hecho en este proyecto que estamos presentando para el Cine Encanto que se llamaría “Teatro de la Alegría”, se incluyen las propuestas de varios talleres de confección de títeres, actuación y otras manifestaciones que vallan aportando al hecho escénico.
“Tenemos pensado algunos proyectos para los niños con problemas. Tanto los que están en escuelas especiales como los que tienen algún tipo de enfermedad. Hemos hecho algunas funciones en el Hospital Pediátrico y en el de Impedidos Físicos. Pensando en ellos incluimos en el proyecto estas ideas, pero primero necesitamos el espacio para preparar grupos, de al menos 15 niños, en la confección y manipulación de títeres y en la actuación como tal”.
Conocer a este hombre es como disfrutar una deliciosa obra y no desear jamás que caiga el telón.
“Hago títeres de diferentes formas que no son las tradicionales y lo haré por mucho tiempo. De alguna manera, sin quererlo, y queriéndolo a veces, todo lo que hago trato de encausarlo en el mundo de los muñecos y las figuras, siempre para encantar y para hacer soñar. Trato de lograr que la gente viva la vida soñando y disfrutando de lo que hacemos”.
Con el deseo de estar en otra de sus funciones, se cierra el telón de nuestro encuentro, no sin antes agradecerles a los actores del Guiñol, el pedacito de fantasía que nos regalan en cada función.
*La obra Galápago se estrenó recientemente en el marco del aniversario de la Compañía.
